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El espía que fue condenado a prisión por traicionar a su país

Park Chae-seo era miembro del ejército surcoreano y un experto agente encubierto. Luego de descubrir que sus vecinos del norte habían desarrollado dos ojivas nucleares de bajo grado, Park fue reclutado para llevar adelante una nueva operación: infiltrarse en Corea del Norte. “El objetivo de la misión estaba claro, debía llegar al corazón del enemigo”, aseguró.

Para lograrlo, el agente se hizo pasar por un comandante del ejército transformado en un ejecutivo de una compañía publicitaria. Con esa carta de presentación fue ganando confianza lentamente, hasta acercarse al círculo más íntimo del gobierno comunista norcoreano. El infiltrado asegura que llegó a reunirse con Kim Jong-il, el anterior líder de ese país y padre del actual, Kim Jong-un.

"El hecho de que me llevaran con el presidente Kim Jong-il significaba que habían terminado de revisarme", dijo Park sobre el momento en que se reunió con el llamado líder supremo, en junio de 1997. "Cada vez que entras en Corea del Norte, pones todo en sus manos, tu tapadera puede verse en entredicho y podrían cortarte el cuello en cualquier momento", explicó sobre cómo arriesgó su vida en esa misión.

En la reunión con Kim Jong-il, el espía se enteró que el líder norcoreano no quería que Kim Dae-jung, un candidato presidencial de Corea del Sur, ganara las elecciones de ese año porque temía por la experiencia y astucia que poseía ese político liberal, quien a su vez contaba con gran apoyo de la opinión pública. Y es allí donde su historia toma un giro inesperado: al reportar esta información a la agencia de inteligencia surcoreana, Park tomó conocimiento de que esta propia agencia tampoco quería que Kim Dae-jung ganase, por lo que intentó confabularse con sus vecinos del norte para lograr evitarlo.

En 2010, Park –conocido como “Venus negra”- fue condenado a seis años de prisión por entregar información militar ultra secreta de Corea del Sur a Corea del Norte después de que fuera destituido de la agencia de inteligencia. Si bien el espía admitió haber entregado alguna información, declara que no era el tipo de información por la que lo acusaron. "El juicio concluyó que soy un doble agente y yo nunca hice eso", dijo al ser consultado por el veredicto.

Park asegura que no tiene sentimientos encontrados hacia su país natal y planea pedir un nuevo juicio. "Quiero a mi país. Trabajé duro y hubo momentos en que fue muy gratificante. No me arrepiento", concluyó.

 

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Fuente: BBC

Imagen: Shutterstock